¿ES SU FONDO UNO DE LOS MÁS CONTRATADOS?

Probablemente haya invertido en alguno de los fondos más contratados en nuestro país. Es realmente complicado no hacerlo, dado que es el que le habrán propuesto desde su entidad financiera y se haya decidido por invertir en él. Es posible también que lo haya visto en algún ranking financiero o en algún medio de comunicación dado que suele hablarse mucho de ellos. Además, le habrá dado tranquilidad saber que no es sólo usted el que lo ha contratado, sino que hay miles de inversores como usted que han tomado la misma decisión.

Tendemos de manera genética a seguir a la masa. Si buscamos un restaurante, habitualmente elegiremos por el que veamos que tiene más gente, aquel que está a rebosar. Si mucha gente ha tomado esa decisión, es complicado que mucha gente haya decidido mal. En general este tipo de estrategias de decisión habitualmente son eficaces.

Pensamos que, si actuamos como el resto, reduciremos el riesgo a equivocarnos. En la vida real funciona razonablemente bien.

Esta estrategia ha funcionado evolutivamente durante muchos siglos en muchos tipos de entorno y en general los que la seguían han tenido más capacidad de sobrevivir. Este es un sesgo que se estudia en Psicología y que se aplica en muchas técnicas de marketing. Los anuncios de grupos de música aparecen con multitudes para que sepan que cuentan con la aprobación social. Muchos anuncios nos hablan de que miles de personas lo están utilizando.

Sin embargo, en inversión, esta estrategia habitualmente falla. Los fondos más contratados no necesariamente son los mejores, en muchas ocasiones son aquellos que han tenido una red de distribución más eficiente. Los que han contado con una mayor capacidad de comercializar este proyecto.

Habitualmente no son fondos que necesariamente se hayan comportado mejor que el resto.

Es habitual ver que los fondos más contratados tienen un comportamiento en muchos casos peor que el resto de fondos.

Algunos artículos exponen esta situación con respecto los fondos estrella

https://cincodias.elpais.com/cincodias/2016/03/04/finanzas_personales/1457079751_583912.html

No necesariamente el volumen ayuda a los fondos. De hecho, el exceso de capital habitualmente acaba siendo un problema. Al final el capital tiene que intentar buscar las oportunidades más rentables. Si mucho capital acude a una oportunidad de inversión, la rentabilidad habrá que repartirla entre todo ese capital y por tanto ya no será tan rentable. Incluso si acude más capital del que la oportunidad de inversión es capaz de absorber entonces veremos procesos de burbuja.

Las burbujas se forman en ocasiones porque hay un exceso de capital que acude a una oportunidad de inversión de manera irracional en momentos iniciales donde hay muy poca oferta donde invertir.

Los fondos de mercados como el MAB que han tenido un excelente desarrollo este último año, no tiene mucha capitalización. Por tanto, tener mucho capital invertido en este mercado podría llevar a unos precios artificiales si se invirtiera en todo este capital comprando al final a un precio excesivamente caro.

Con esto no queremos decir que no sea importante tener un capital mínimo para invertir. Un gestor necesita un mínimo capital para poder diversificar correctamente sus estrategias. Es también importante tener capital suficiente para que los gastos administrativos y de gestión se repartan entre todo ese capital para que sea no penaliza mucho la rentabilidad. Sobre todo, supone un reconocimiento de confianza en el gestor al que se le delegan su gestión. Es desde luego importante contar con suficiente capital.

Pero el capital se puede convertir en un problema si es excesivo dado que las oportunidades de alta rentabilidad son habitualmente estrechas.

Si hemos contratado un fondo que es uno de los más contratados será complicado que encabece los rankings de rentabilidad. El capital inteligente saldrá a oportunidades menos compartidas. Probablemente no hayamos realizado una suficiente labor de investigación para saber si ese fondo realmente justifica ese capital y cuál ha sido su gestión durante los últimos años.

Lo relevante es el trackrecord de rentabilidad del fondo y sus parámetros de riesgo. Especialmente relevante es que haya demostrado un buen comportamiento durante mucho tiempo y en diferentes momentos de mercado. También por supuesto que tenga un capital suficiente pero no parece positivo que sea uno de los fondos más contratados, eso es posible le reste rentabilidad.

Es muy probable que podamos encontrar entre los mejores fondos, a fondos con no mucho capital gestionado. Es realmente importante que conozcamos el equipo que lo lidera y luego su trackrecord, si es pequeño quizás sea más una ventaja que un inconveniente. No obstante, es habitual que estos fondos acaben al final atrayendo capital si tienen suficiente trackrecord y cuentan con una potente maquinaria de marketing.

Si el fondo quisiera mantener su rentabilidad en algún momento debería decidir cerrar las aportaciones. Si lo que busca realmente es más negocio entonces no lo hará.

Si estamos en un fondo que lleva mucho tiempo con excelente comportamiento, y suficiente capital. Probablemente no le interese demasiado que crezca mucho. Al final seguir a las masas en inversión no funciona bien.

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